Ropa de cama y toallas
Camas hechas cuando llegáis y un juego de toallas por persona, más las de baño. Si os quedáis más de cinco noches, cambiamos ropa a mitad de estancia sin coste.
Cuatro habitaciones, dos baños, chimenea de leña, cocina equipada y un jardín cerrado. No se comparte con nadie: se alquila completa. Aquí abajo está lo que cuesta cada noche en cada temporada, lo que incluye y qué pasa si al final no podéis venir.
Mínimo dos noches, salvo puentes y Nochevieja, que son tres. Se alquila la casa completa, no por habitaciones.

8
plazas en camas fijas
Cuatro habitaciones: dos dobles y dos con dos camas.
180 m²
de casa, en dos plantas
Más el jardín cerrado de atrás.
2
noches mínimo
Tres en puentes y Nochevieja.
16:00
hora de entrada
Salida hasta las 11:00.
Todo esto va dentro y no se cobra aparte. Lo escribimos porque en el alquiler rural casi nunca se dice, y luego aparece una lista de extras al llegar.
Camas hechas cuando llegáis y un juego de toallas por persona, más las de baño. Si os quedáis más de cinco noches, cambiamos ropa a mitad de estancia sin coste.
Calefacción central en toda la casa y un cesto de leña seca para la chimenea, que reponemos cada día que estéis en invierno. No hay suplemento de calefacción.
Horno, vitrocerámica de cuatro fuegos, lavavajillas, cafetera de cápsulas y de filtro, y vajilla para diez. Aceite, sal, azúcar, café y una docena de infusiones ya están.
Fibra de 300 Mb con repetidor en la planta de arriba: se puede teletrabajar. La cobertura de móvil es buena en el pueblo y desaparece en cuanto subes al monte.
Sitio para dos coches delante de la casa, dentro de la finca. La calle es estrecha y empedrada: si venís en furgoneta grande, avisad y os decimos por dónde entrar.
Pan del horno del pueblo, mantequilla, mermelada de la vecina, fruta y huevos, en la nevera cuando llegáis. Del segundo día en adelante, la compra la hacéis vosotros.
Lo que NO está incluido: la limpieza final (45 €, se paga con el resto a la llegada), la cuna y la trona (gratis, pero hay que pedirlas) y la leña extra si quemáis más de un cesto al día.
Cámbialas por las tuyas y haz las fotos con la casa recogida y las persianas subidas: una habitación con luz de verdad se reserva sola. Y saca al menos una del baño, que es lo primero que busca la gente.
La casa lleva en la familia desde 1912 y estuvo cerrada casi veinte años. La rehabilitamos en 2019 respetando lo que había —los muros de piedra, las vigas de castaño, el suelo de la cocina— y cambiando lo que hacía falta: instalación eléctrica nueva, dos baños, aislamiento y calefacción.
Vivimos en el pueblo, a cuatro calles. Eso quiere decir dos cosas: que os entregamos las llaves en mano y os contamos dónde se come bien y por dónde se anda, y que si se va la luz un domingo por la noche estamos allí en cinco minutos. No hay recepción ni horario de oficina, hay un teléfono que contesta.

El precio es de la CASA COMPLETA, no por persona: viniendo cuatro o viniendo ocho pagáis lo mismo. Lleva el IVA y la ropa de cama. Los importes son un ejemplo: cámbialos por los tuyos antes de publicar.
140 €por noche · de octubre a marzo, salvo puentes
El pueblo vacío, la chimenea encendida y niebla en el valle.
La que más se pide
170 €por noche · abril, mayo, junio y septiembre
La mejor para andar: ni frío ni el calor de agosto.
Si venís entre semana y os quedáis cuatro noches o más, la cuarta sale a mitad de precio.
210 €por noche · julio, agosto, Semana Santa, puentes y Navidad
Fiestas del pueblo en agosto y el valle en su mejor momento.
Agosto se llena en primavera: si lo tenéis pensado, preguntad pronto.
Aparte del precio de la noche: la limpieza final, 45 € por estancia, que se paga con el resto a la llegada. Fianza de 150 € en efectivo o por Bizum, que se devuelve el mismo día de la salida si la casa queda como estaba. Si tu comunidad autónoma cobra tasa turística, escríbela aquí con su importe: nosotros no la ponemos porque cambia de una a otra.
No hay recepción: os esperamos en la puerta a la hora que digáis. Avisad si vais a llegar más tarde de las 21:00 y lo cuadramos, que aquí no hay caja de llaves automática.

La casa se entrega limpia y se recoge limpia: no hace falta fregar, sólo sacar la basura al contenedor de la entrada del pueblo y dejar los platos en el lavavajillas.
Cinco pasos y ninguna sorpresa. La señal se dice aquí, antes de que la pagues, y no antes de decirte el total.
2 minutos
Desde el formulario de aquí abajo, por WhatsApp o por teléfono. Dinos cuántos sois, si venís con perro o con bebé y qué noches queréis.
El mismo día
El mismo día. Un mensaje con las noches, el precio por noche, la limpieza final y el total, todo sumado. Si hay tasa turística en la zona, va escrita aparte.
48 horas para pagarla
El 30 % del total por transferencia o por Bizum, y las fechas quedan tuyas. Te mandamos los datos y un justificante escrito con lo que incluye la reserva.
Hasta que llega la señal, las fechas siguen abiertas para todo el mundo.
15 minutos
El 70 % restante y la limpieza se pagan al llegar, en efectivo o por Bizum. Os enseñamos la casa, os damos las llaves y os dejamos tranquilos.
El mismo día
Miramos la casa con vosotros delante si queréis, y la fianza se devuelve el mismo día. No hay descuentos por «desgaste» ni cargos que aparezcan tres semanas después.
Esto es una consulta, no una reserva: todavía no se cobra nada. Te contestamos el mismo día con el precio cerrado, y sólo si te encaja hablamos de la señal.

Si falta la tuya, escríbenos y la añadimos aquí.
No. La casa se alquila entera y para un solo grupo: no vais a coincidir con desconocidos ni en el salón ni en la cocina. Por eso el precio es de la casa y no cambia si venís cuatro o si venís ocho.
Este es NUESTRO ejemplo y tú debes poner el tuyo: hasta 15 días antes se devuelve la señal entera; entre 15 y 7 días, la mitad; con menos de 7 días la señal se pierde, salvo que consigamos alquilar esas noches, en cuyo caso se devuelve igual. Si el que cancela somos nosotros por una avería en la casa, se devuelve todo el mismo día. Escríbelo con tus plazos y hazlo cumplir siempre igual: media palabra en un WhatsApp no es una política.
En el pie de esta web y en la ficha de «Cómo llegar», y ahí verás el hueco «[pon aquí el tuyo]» porque esta plantilla no puede inventárselo: el número lo da tu comunidad autónoma al inscribir la vivienda y es distinto en cada una. Ponlo antes de publicar. En varias comunidades es obligatorio que aparezca en toda publicidad del alojamiento, esta web incluida.
Sí, avisando antes y sin suplemento. Las normas son tres: no suben a las camas ni a los sofás, no se quedan solos en casa y las cacas del jardín se recogen. Hay comedero, bebedero y una manta vieja esperando. Si alguien del grupo tiene alergia, dilo al reservar y hacemos limpieza a fondo antes.
Cuna de viaje, trona, protectores de enchufe y una barrera para la escalera, todo gratis y todo hay que pedirlo al reservar porque lo montamos antes de que lleguéis. El jardín está cerrado con muro y puerta. La chimenea, con niños pequeños, pide vigilancia: no tiene pantalla.
Dentro no, en el jardín sí, y hay cenicero en la mesa de fuera. Es la única norma por la que nos hemos quedado alguna vez con parte de la fianza: sacar el olor a tabaco de las cortinas y los colchones cuesta una limpieza entera.
En el pueblo hay una tienda pequeña que abre por las mañanas y los sábados hasta las 14:00: pan, leche, embutido y poco más. El supermercado grande está a 18 kilómetros. Si llegáis un domingo por la noche, venid con la compra hecha o pedidnos que os dejemos lo básico y os lo apuntamos.
Se avisa y ya está. Un vaso o un plato no se cobran, forman parte de tener una casa abierta. Lo que sí se descuenta de la fianza es un desperfecto de verdad —una puerta forzada, un colchón quemado, la vitrocerámica rota—, y siempre enseñando la factura de lo que ha costado arreglarlo.
¿Otra duda antes de decidirte?
EscríbenosEste bloque es tuyo y hay que editarlo antes de publicar. Lo dejamos escrito porque es la información que la ley y el sentido común piden tener a la vista, y porque una casa que la enseña recibe muchas menos discusiones a la salida.
La última carretera es estrecha y con curvas, pero está asfaltada entera y se hace bien con cualquier coche. En invierno, si ha nevado, llamad antes de subir y os decimos cómo está.
Si el navegador se pierde en el último tramo —pasa—, buscad la iglesia del pueblo: la casa está a dos calles, con la puerta verde.
Cuéntanos cuántos sois, qué noches os interesan y si venís con perro o con bebé. Con eso te mandamos el total cerrado, sin tener que rellenar nada más. Si prefieres hablar, el teléfono es el mismo para llamar y para WhatsApp.