
Lo que aprendí copiando a mano un libro entero
Tardé cuatro meses en copiar 220 páginas con pluma. No lo recomiendo como método, pero sí como experiencia: se lee distinto cuando escribes cada coma.
Leer el artículoLecturas, oficios que no se han perdido del todo y notas sobre el trabajo de escribir. Un artículo cada quince días, sin prisa y sin publicidad.
Un artículo largo cada dos semanas. Sin publicidad y sin rastreadores.

Lo más reciente del cuaderno. Se publica cada dos jueves.

Tardé cuatro meses en copiar 220 páginas con pluma. No lo recomiendo como método, pero sí como experiencia: se lee distinto cuando escribes cada coma.
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Ángel tiene 71 años, un taller de doce metros y cuatro aprendices que nunca llegaron a quedarse. Pasé tres tardes con él.
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Subrayar, fichar, resumir. Llevo dos años leyendo sin tomar una sola nota y creo que recuerdo más, no menos.
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Una libreta, tres carpetas y una regla: nada se publica el mismo mes en que se escribe. Aquí está el sistema entero.
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Me impuse no leer nada publicado en los últimos cinco años. Cuento qué se pierde y, sobre todo, qué se gana.
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Doce años copiando frases ajenas en una libreta. Ahora la abro cuando no sé cómo empezar un texto.
Leer el artículoTrabajé doce años como correctora en una editorial y desde 2019 escribo por mi cuenta. Vivo en Cuenca, en una casa con demasiados libros y una mesa junto a la ventana.
Este cuaderno no vive de la publicidad ni de patrocinios: lo sostienen las personas que reciben la carta mensual y, si quieren, me invitan a un café.

Esto es un cuaderno público. Escribo cada dos jueves sobre oficios que se acaban, libros que releo y la manía de anotarlo todo a mano. No hay calendario editorial ni palabras clave: hay lo que me ha dado vueltas esas dos semanas.
No vendo cursos, no hay publicidad y no comparto tu correo con nadie. La única forma de recibir lo que escribo es la carta de los domingos, que sale una vez al mes y es más personal que los artículos.
Si algo de lo que lees te remueve, contéstame. Respondo todos los correos, aunque tarde una semana.
Leo todos los correos, aunque a veces tardo una semana en contestar. Si escribes por un encargo, dime plazos y presupuesto.